La infección es la principal causa de complicaciones de implante facial notificadas a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos. Así lo concluye un estudio de investigadores de Wayne State University School of Medicine (Detroit, Michigan) y Facial Plastic Surgery Associates (Houston, Texas). Se ha publicado en la revista JAMA Facial Plastic Surgery.

Según los autores, los implantes faciales representan una estrategia importante para proporcionar un aumento instantáneo y duradero del volumen con el fin de tratar el envejecimiento y los defectos postraumáticos. El objetivo del trabajo era comprender mejor los riesgos de dichos implantes, examinando los recursos interpuestos por eventos adversos relacionados con estas intervenciones.

Con este fin, se revisaron las complicaciones derivadas de los implantes faciales realizados entre enero de 2006 y diciembre de 2016 en distintos puntos de Estados Unidos. se analizaron las complicaciones de los implantes faciales en relación con la ubicación de los mismos y la gravedad de las complicaciones. También se analizaron los litigios presentados, con el fin de identificar los factores que determinan sus resultados.

En total, se encontraron 39 casos de eventos adversos notificados a la FDA. La mayoría de los casos estaba relacionada con implantes malares (41%) y de mentón (31%). En un 83% de los casos, fue necesario retirar el implante. Las complicaciones más comunes fueron:

  1. Infección (46%).
  2. Migración del implante (23%).
  3. Hinchazón (18%).
  4. Extrusión (10%).

La infección se dio en un promedio de 83 días después de la cirugía. el tiempo medio de migración o extrusión fue de 381 días. El supuesto consentimiento informado inadecuado y la necesidad de una intervención quirúrgica adicional fueron los factores citados con mayor frecuencia en 12 casos de mala praxis identificados en procedimientos judiciales públicos.

De acuerdo con los resultados del estudio, la infección fue la causa más común de complicación de implante facial, junto con la migración o extrusión del implante. “Estas consideraciones deben ser discutidas con los pacientes preoperatoriamente como parte del proceso de consentimiento informado”, señalan los autores, basándose en el análisis de los litigios.