Según recoge EurekAlert!, se evaluó la calidad de las decisiones de 126 pacientes sobre la reconstrucción mamaria después de la mastectomía. La mayoría se encontraba en una fase temprana de la enfermedad. Tenían cáncer de mama ductal-lobular invasivo en estadio I-III, carcinoma ductal in situ (DCIS) o se hallaban ante mastectomías preventivas.

Se definieron las decisiones de alta calidad como aquellas que coincidían con las metas y preferencias personales del paciente y estaban basadas en un conocimiento médico adecuado de las opciones de tratamiento, incluyendo los riesgos asociados.

Menos de la mitad de las mujeres tenían conocimientos médicos adecuados sobre la reconstrucción mamaria y tomaron una decisión alineada con sus preferencias personales, ha explicado la investigadora principal, Clara Lee, para quien este resultado es “muy preocupante, porque significa que algunas mujeres no recibieron el tratamiento que realmente preferían”.

“Muchas mujeres estaban muy preocupadas por los riesgos de complicaciones, pero en realidad no sabían lo alto que era el riesgo”, añade la especialista, según la cual es necesario hablar con las pacientes de los pros y los contras de la cirugía para ayudarlas a tomar la decisión sobre el tratamiento.