Los investigadores franceses señalan que se han basado en el reciente ensayo clínico “Evaluación de una técnica original de sutura cutánea asistida por diodoláser de 810 nm” de la sociedad Ekkyo, lo que les ofreció información de la que partir para evaluar una técnica original de cicatrización cutánea en pacientes cuando esta es asistida por la luz del láser.

El tratamiento láser se realizó en pacientes con fototipos, I a IV, según la clasificación de Fitzpatrick, programados para intervenciones de dermolipectomía, reducción mamaria y estiramiento facial, que implican realizar cicatrices visibles y lineales. El sistema se evaluó al final de la intervención quirúrgica y se efectuaron pulsos láser inmediatamente después del cierre de la incisión quirúrgica.

En cada paciente, la totalidad de la herida quirúrgica se cerró mediante sutura continua y, solamente un segmento de 8 cm de su longitud total, se trató con láser. En las intervenciones tipo estiramiento facial, se realizó un tratamiento láser en un solo lado. Todos los pacientes fueron revisados durante su evolución a los 8 días, 3 meses y 1 año, mediante estricto examen visual documentado fotográficamente.

La técnica LASH se basa en el principio de actuación térmica a nivel tisular originada por el haz particular del láser. La energía láser, al ser absorbida en el tejido produce elevación de la temperatura, por lo que la extensión del área que debe calentarse y el tiempo durante el cual el calor debe mantenerse condicionan su acción sobre la cicatrización.