Los médicos destacan las principales ventajas de la lipoabdominoplastia frente a la abdominoplastia:

  1. Permite tratar no solo a pacientes delgados, sino también a aquellos con exceso de grasa abdominal.
  2. Proporciona la eliminación de la grasa del abdomen y también de otras zonas como flancos, costados.
  3. Trata de forma integral la zona corporal del tronco, no solo el abdomen, lo que consigue una buena modelación.
  4. Reduce el riesgo de complicaciones, sobre todo las causadas por irrigación sanguínea.
  5. La cicatriz es más pequeña (de 2 a 3 centímetros) puesto que el desplegamiento de la piel es menor.

La finalidad de la lipoabdominoplasta es corregir abdómenes distendidos, con una notable flacidez de la musculatura producida en muchos casos tras los embarazos o grandes pérdidas de peso. Los médicos subrayan que el resultado es satisfactorio y mejor que el de la abdominoplastia, ya que, además de conseguir un abdomen firme, sin flacidez y delgado, “proporciona un buen modelado y una mayor armonía corporal”. El éxito de la intervención está en que esta técnica permite trabajar la zona del tronco de forma integral y no el abdomen como zona independiente.

Esta intervención no presenta mayores riesgos que la tradicional abdominoplastia, incluso disminuye las posibles complicaciones tipo necrosis, pero sí requiere de “manos expertas” para su correcta realización, puesto que resulta algo más compleja, según señalan los expertos.

La intervención dura de 2 a 4 horas y se realiza con anestesia general o epidural. El paciente deberá permanecer ingresado de 24 a 48 horas, según el caso. El artículo señala que el postoperatorio no resulta de especial complicación, se realizarán drenajes los primeros días y poco a poco empezará a remitir la hinchazón y la sensación de tirantez irá desapareciendo de manera progresiva. El paciente llevará una faja compresiva durante un mes, aproximadamente, y transcurridos entre 10 o 15 días podrá reincorporarse a sus actividades cotidianas.