Los expertos llegan a la conclusión de que los pacientes deben "abstenerse de usar el cigarrillo electrónico 4 semanas antes de la cirugía “. El artículo indica que se trata de una medida de prudencia, a pesar de que “aún no se ha determinado si los efectos son similares a los cigarrillos tradicionales". Los investigadores revisaron los estudios anteriores sobre los efectos potenciales de los cigarrillos electrónicos en la salud, con el objetivo de hacer recomendaciones para los pacientes sometidos a cirugía plástica y reconstructiva.

El uso de los cigarrillos electrónicos ha ganado rápidamente popularidad en los últimos años. Los autores dicen que los cigarrillos electrónicos pueden ser más seguros que los cigarrillos tradicionales e, incluso, podrían ser un "puente" útil para dejar de fumar. Pero les preocupa los posibles efectos perjudiciales para la salud de los cigarrillos electrónicos.

"Los efectos a largo plazo de la inhalación de vapor de nicotina no están claros, pero no hay evidencia de que causen cáncer o enfermedad cardiaca como el tabaquismo", aseguran los expertos. La investigación señala que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) ha publicado un "plan cauteloso" para la regulación de los cigarrillos electrónicos.

Los médicos temen que los cigarrillos electrónicos causen complicaciones después de la cirugía plástica, al igual que el tabaco convencional. Los pacientes que fuman son más propensos a sufrir complicaciones en la piel y en el cicatrizado. Se cree que estas complicaciones están relacionadas con las reducciones inducidas por la nicotina en el flujo sanguíneo (vasoconstricción).

Muchos cigarrillos electrónicos usan soluciones que contienen nicotina, lo que podría llevar a efectos adversos similares al tabaco tradicional. “El riesgo no es necesariamente el mismo, pero el humo del cigarrillo electrónico contiene otros compuestos que podrían afectar el flujo sanguíneo”, señalan los expertos.