Bazán ha señalado que “en el rostro, la naturalidad y el equilibro son, más que una moda, una prioridad, y aunque en la cirugía estética la naturalidad esté de moda, en los tratamientos faciales lo mejor es ajustarse a las características de la morfología del paciente”. Según la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Reparadora y Estética (SECPRE), el periodo entre el fin de la época estival y las vacaciones navideñas es en el que más tratamientos faciales se realizan.

Bazán también ha defendido que, “en la actualidad, no hay excusas para no someterse a un tratamiento facial que mejore o rejuvenezca nuestro rostro”, gracias a la cantidad de tratamientos con o sin cirugía es posible ofrecer unos buenos resultados que ayuden al paciente a corregir pequeñas imperfecciones y a verse mejor”.

El médico asegura que existen fórmulas que pueden ayudar a mejorar el rostro de los pacientes sin grandes intervenciones, sin apenas dolor y con rápidos resultados. El experto ha citado los tratamientos para suavizar las arrugas y líneas de expresión mediante el empleo de la toxina botulínica y de sustancias de relleno sin cirugía.

Es el caso de la toxina botulínica, conocida popularmente como bótox, utilizada, sobre todo, como un tratamiento para las arrugas dinámicas en la parte superior de la cara, como el entrecejo, la frente y las patas de gallo perioculares, ha señalado. Bazán explicó que el lifting y la blefaroplastia, mediante una remodelación de los párpados, puede rejuvenecer la mirada de los pacientes.