Los problemas de salud sexual son habituales entre los pacientes de Cirugía Plástica, según un estudio de investigadores de The Washington University School of Medicine (Estados Unidos) en el que se asegura que las prácticas estéticas pueden mejorar la calidad de vida de esta población. Los resultados se han publicado en Aesthetic Surgery Journal.

Según los autores, la epidemiología de los problemas de salud sexual en pacientes de Cirugía Plástica sigue siendo poco conocida, sobre todo en el caso de las supervivientes de cáncer de mama. El trabajo tenía como objetivo evaluar esos problemas de salud sexual -que incluyen laxitud, angustia y disfunción sexual- en pacientes con y sin cáncer de mama.

Con este sin, se diseñó un estudio prospectivo basado en una encuesta que incluía el cuestionario de laxitud vaginal (VLQ, por sus siglas en inglés, la escala de sufrimiento sexual femenino (FSDS-R) y el índice de función sexual femenina (FSFI). Un total de 239 pacientes completaron dicha encuesta; el 37,7% había sobrevivido al cáncer de mama.

Casi una de cada 6 mujeres presentaba laxitud vaginal. De este grupo, el 46% cumplió con los criterios de angustia sexual y el 64,8% tuvo disfunción sexual. Las pacientes que habían padecido cáncer de mama exhibieron una disfunción sexual general significativamente mayor y una mayor disfunción dentro de los parámetros de FSFI: deseo, excitación, lubricación, orgasmo, satisfacción y dolor.

En la regresión multivariada, el número de partos vaginales predijo el desarrollo de laxitud vaginal y la presencia de esta predijo la angustia sexual, mientras que los antecedentes de cáncer de mama predijeron la disfunción sexual. Todos esos datos hacen a los autores asegurar que los problemas de salud sexual son frecuentes entre las pacientes de Cirugía Plástica.

“Las prácticas estéticas pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes al centrarse en estas áreas. Las posibles opciones terapéuticas para abordar los problemas de salud sexual deben considerar la posibilidad de abordar la laxitud vaginal”, concluye el estudio, publicado en el número de agosto de la citada revista científica.