El médico indica que uno de los retos más importantes en la prevención y tratamiento del envejecimiento de la piel es conocer las características de la misma, para así poder plantear los tratamientos más eficaces. “Ya se disponen de equipos de dermoanálisis que nos permiten conocer el estado de los poros, del acné, de las alteraciones vasculares y de melanina o el grado de hidratación. Todo ello permite realizar un tratamiento adaptado a las necesidades del paciente y realizar un seguimiento personalizado”, escribe. En lo que a rejuvenecimiento facial respecta hay que destacar varias técnicas novedosas mínimamente invasivas (técnicas MINI).

En primer lugar, el láser lifting. El láser aplicado bajo la piel logra licuar los excesos de grasa (por ejemplo, en la papada) y estimular la formación de colágeno y consiguiente efecto tensor en la piel de la cara y cuello. Por otra parte, la radiofrecuencia profunda se aplica mediante finas agujas que se introducen en la dermis por estimular la formación de colágeno y elastina consiguiendo un estiramiento de la piel.

Estas intervenciones se realizan con anestesia local y de forma ambulatoria, con una muy rápida recuperación entre las 48 y 72 horas. Entre los tratamientos revitalizantes para luchar contra el envejecimiento cutáneo, el médico destaca el PRX-T33: un potente redensificador dérmico que aporta mucha hidratación y genera un efecto alisante en el tejido. Estos tratamientos asociados a mesoterapia con vitaminas y otras sustancias pueden emplearse como tratamientos únicos o asociados a cirugía para mejorar los resultados.