Lo novedoso de este modelo es que se ha fabricado con una sustancia química extraída de un alga marina sin usar hasta ahora en cultivos, lo que ha mejorado su capacidad de adhesión y saturación. Gracias al sistema empleado de nanoestructuración por presión, se han perfeccionado las propiedades relacionadas con la capacidad de deformación de la piel para adaptarse a la superficie donde se aplica.

En solo 4 semanas se fabricaron 5.900 cm2 de piel que cubrían los miembros superiores e inferiores mediante 2 láminas de piel de 4 cm2 cada una. El trasplante se realizó en 2 sesiones quirúrgicas, y tras él la paciente tenía buena evolución: estaba consciente y orientada, caminaba sin ayuda y tenía una adecuada funcionalidad en los brazos y las piernas.

Aunque sigue necesitando las curas diarias, se prevé que en 3 o 4 semanas recibirá el alta. Esta es la primera vez que se realiza un trasplante de piel humana artificial nanoestructurada basada en una matriz de fibrina-agarosa en un entorno GMP para tratar una gran superficie de piel, según indica la bibliografía científica.

La analítica de la piel muestra una mejoría paulatina del pH, la temperatura cutánea y la pérdida de agua. Todo indica, según el equipo médico responsable, que la piel se está implantando de forma adecuada y está desempeñando bien sus funciones. Tanto el consejero de Salud, Aquilino Alonso, como el consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, han valorado este gran avance a nivel internacional.

Este resultado es fruto de muchos años de trabajo orientado a profundizar en la regeneración de la piel y contribuir al bienestar del paciente. Las investigaciones han estado coordinadas por la Iniciativa Andaluza en Terapias Avanzadas, los equipos del Departamento de Histología de la Universidad de Granada, la Unidad de Producción Celular e Ingeniería Tisular del Complejo Hospitalario de Granada y la Unidad de Gestión Clínica de Cirugía Plástica y Grandes Quemados del Hospital Virgen del Rocío.

Una vez se analicen los resultados de estos dos primeros pacientes, y si son satisfactorios, se presentará un protocolo de ensayo clínico a la Agencia Española del Medicamento como antesala para solicitar su autorización de uso hospitalario.