El estudio señala que la reconstrucción mamaria con prótesis directa responde al deseo de las pacientes de no perder su imagen corporal tras la mastectomía y no ser operadas otra vez. “Intentamos comprobar si esta técnica es segura y si ofrece similares resultados a la reconstrucción con expansores”, explican los médicos.

El estudio se basa en un análisis retrospectivo de 98 pacientes intervenidas de forma consecutiva entre 2007 y 2015 con mastectomía y reconstrucción inmediata. Se comparan los datos clínicos, las complicaciones, las reintervenciones, los ingresos y los días de estancia entre las pacientes reconstruidas con prótesis directas (61) y reconstruidas con expansores (37).

Los investigadores explican que no hubo diferencias en el tipo de pacientes incluidas en ambos grupos, salvo el mayor peso de las mamas extirpadas en el grupo de los expansores. Este grupo tuvo mayor número de ingresos, pero no hubo diferencias significativas en los días de estancia global, complicaciones, asimetrías secundarias, capsulitis o reoperaciones.

Los investigadores indican que no hubo complicaciones oncológicas durante el desarrollo del estudio. Según explica el análisis resolutivo del estudio, 37 pacientes recibieron radioterapia, y de ellas, el 29,7% presentó capsulitis frente al 16,3% de pacientes no radiadas.