El equipo médico propone un plan de tratamiento quirúrgico apoyado en las posibilidades de remodelación y reestructuración facial y corporal con transferencia de tejido graso en 4 tiempos quirúrgicos consecutivos realizados en un periodo de 8 años. La conducta terapéutica seguida en el caso demuestra, según afirman los expertos, que la terapia con transferencia de grasa autóloga lipoaspirada, aparte de ser menos invasiva, permite una singular y efectiva reestructuración de las estructuras dérmicas y del tejido graso.

El estudio señala que, a través de este método, se ha conseguido llevar a cabo una reposición autóloga de los compartimentos volumétricos faciales, una restructuración de la piel y de las estructuras adyacentes a las áreas de transferencia grasa, una recomposición volumétrica de las mamas, una restructuración morfológica de las áreas de atrofia cutánea, tanto lineales como en placas y la regeneración de los tejidos con reversión del proceso cutáneo esclerodérmico.

De acuerdo a los expertos, el método presentado cuenta con la ventaja añadida del tratamiento simultáneo de 3 lesiones diferentes en la misma paciente, y con resultados positivos para las 3 áreas tratadas. El equipo corrobora de esta forma la eficacia del injerto graso para el tratamiento de las lesiones por esclerodermia.