Este peculiar método se ha llevado a cabo como último recurso, ya que era imposible regenerar otra oreja sobre la cicatriz que le había quedado al paciente en la cabeza. Guo Shuzhong, un cirujano plástico del primer hospital afiliado de la Universidad Jiaotong de Xi'an, decidió “plantar” una oreja en el antebrazo de Ji y trasplantarla a la cabeza.

El trasplante de la oreja regenerada en el antebrazo se dividió en 3 etapas. En la primera, se colocó un expansor de piel en el antebrazo derecho de Ji; en la segunda, los médicos extrajeron cartílago de una costilla de Ji y le dieron forma para hacer la nueva oreja. El cartílago fue entonces introducido bajo la piel expandida del brazo del paciente, lo que permitió que la nueva oreja creciese.

Según apunta la agencia, el trasplante de oreja del brazo a la cabeza se ha practicado a través de varias técnicas microquirúrgicas. Durante la intervención, que duró 7 horas, los médicos escuchaban el sonido del flujo sanguíneo con un detector de vasos sanguíneos Doppler, lo que les indicaba que la cirugía había sido exitosa.

Trasplantar una oreja regenerada en el brazo a la cabeza de un paciente es un proceso complejo, debio a que el miembro debe recibir un flujo sanguíneo adecuado para asegurar el funcionamiento normal, según explicó el equipo médico. El paciente se encuentra estable y será dado de alta del hospital dentro de unas 2 semanas, cuando la oreja nueva pueda funcionar con normalidad. El equipo médico, que regenera orejas para alrededor de 500 niños cada año, utilizó la tecnología de impresión en 3D para hacer que la oreja regenerada fuese más realista.