El autor del estudio, José Manuel Sampietro de Luis, señala que es preciso realizar estudios comparativos con una mayor casuística para demostrar que este enfoque resulta superior a la terapia clásica en el manejo de las quemaduras faciales. Durante el estudio, se ha tratado a 10 pacientes con quemaduras faciales de etiología diversa (llama, flash eléctrico, deflagración, escaldadura y química).

Según explica el estudio, el desbridamiento inicial fue completo en todos los pacientes. Se alcanzó la epitelización completa en una media de 10 a 20 días. Ningún paciente presentó infección clínicamente manifiesta ni precisó desbridamiento quirúrgico, cobertura mediante autoinjertos o cirugía de secuelas.

La muestra utilizada para el estudio estaba formada por todos los pacientes atendidos en la Unidad de Quemados con quemaduras faciales dérmicas o subdérmicas que afectaban a 2 o más subunidades estéticas. Los médicos practicaron un desbridamiento enzimático con NexoBrid® en las primeras 24 horas. Posteriormente, se llevó a cabo un tratamiento conservador con curas tópicas con Medihoney® Wound Gel.

El investigador recolectó todos los datos de calidad del desbridamiento, necesidad de desbridamiento quirúrgico, tiempo hasta la epitelización completa, presencia de infección y necesidad de cirugía correctora de secuelas. Sampietro indica que el desbridamiento enzimático de las quemaduras ha sido objeto de estudio durante décadas. En este terreno, NexoBrid® se postula como una prometedora alternativa al desbridamiento quirúrgico clásico.