Los trastornos del movimiento facial se asocian a consecuencias funcionales, estéticas y psicológicas. Los especialistas de este campo carecen de consenso en cuanto a herramientas que evalúen las funciones faciales. La evaluación de pacientes con parálisis debe incluir escalas graduadas, medidas de resultados y una evaluación cuantitativa de la función facial.

Un estudio publicado en la revista Jama intenta establecer la correlación entre las puntuaciones de ambas escalas, FGS y eFACE, en los pacientes con parálisis facial para comparar la fiabilidad en sus resultados.

Una revisión de las historias clínicas identificó a 109 pacientes cuyos nervios faciales se analizaron por ambas escalas el mismo día, y 2 terapeutas físicos evaluaron a los pacientes. Las comparaciones y el coeficiente de correlación de Spearman se calcularon entre las puntaciones totales y las 3 subescalas: estática, dinámica y sincinesia. La puntuación total de sincinesia y de estática se normalizaron a una escala de 100 puntos con eFACE.

Las puntuaciones con eFACE variaron de 48 a 100, y las de FGS oscilaron de 0 a 100. El coeficiente de correlación de Spearman del total eFace y FGS fue de 0,7. Para las puntuaciones estáticas fue de -0,71; para las dinámicas, 0.77; y para las de sincinesia, de -0,78.

El estudio concluye que existe una concordancia moderada entre ambas escalas. La facilidad de uso de eFACE en los dispositivos móviles, así como la posibilidad de clasificación facial, hacen de ella una buena opción para un futuro.