El centro asegura que este hito le posiciona como el primero del mundo en aplicar esta técnica. Según han precisado fuentes del hospital, se trata de realizar solo 2 pequeñas incisiones, una detrás de la oreja y la otra en el interior de la boca del paciente, para reparar el nervio facial y recuperar la movilidad de la cara.

Esta intervención, que realizan los profesionales de la recién creada Unidad de Parálisis Facial Vall d’Hebron, integra cirujanos plásticos y reduce el tiempo de intervención respecto a la que se realiza en otros centros. A la vez, el postoperatorio resulta más corto, lo que permite iniciar antes la rehabilitación de los músculos afectados. “Es una técnica muy compleja, de tercer nivel”, ha recalcado el jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, Joan Pere Barret.

Según explica Barret, esta técnica implica realizar un trasplante de nervios y músculo de la pierna del paciente a la cara. A diferencia de la técnica habitual, que deja una gran cicatriz en el rostro, en este caso solo se realizan 2 pequeños cortes que quedan escondidos a la vista. Además, la inflamación y el edema posteriores son menores, se reduce el dolor y se adelanta el alta del hospital, todo ello “con unos resultados excelentes”, como ha destacado Barret.

En la intervención participan 2 cirujanos plásticos, 2 residentes en Cirugía Plástica, un anestesiólogo, un residente en Anestesiología y 2 profesionales de Enfermería. Hasta la fecha, 24 pacientes se han beneficiado de este abordaje de la parálisis facial en los últimos 4 años.