Los expertos también señalan en el texto que la edad, el alcohol, la diabetes, la depresión, las enfermedades cardiovasculares y el entorno socio laboral son factores predisponentes a la recidiva temprana de las úlceras por presión. Respecto al sistema de hidrocirugía, los investigadores reflejan que se puede emplear en éste y en otros tipos de heridas, como quemaduras, heridas complejas con afectación ósea, diabéticas, vasculares, etc.

El estudio señala que el método es de fácil uso y aprendizaje, aunque siempre hay que tener presente su relativa potencia para dañar tejidos colindantes o producir sangrados abundantes. Debido al efecto Venturi y Bernouilli, la pieza de mano emite un hidrojet de muy alta potencia que corta y aspira los tejidos de forma homogénea, simultánea y sin contaminación local ni vaporización.

Los expertos indican que no se han hallado diferencias significativas debido a su utilización en el desbridamiento posterior al bisturí (p = 0.059), probablemente debido a la distinta homogeneidad y/o al “n” de cada grupo. El estudio explica que cuando se desbridó antes de la colocación de un autoinjerto, se obtuvo un 100% de éxito. Los médicos señalan que se necesita realizar un estudio clínico prospectivo de forma aleatoria para aclarar la significación estadística ante el uso de hidrocirugía en pacientes lesionados medulares con úlceras por presión crónicas.