La OMS se ha mostrado cautelosa ante la contención del ébola en el Congo. Según señala la agencia Xinhua, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha expresado un “cauto optimismo” sobre la contención del ébola en el Congo, después de que no se hayan confirmado nuevos casos de la enfermedad desde la última muerte el pasado 9 de junio.

En su informe más reciente, el organismo internacional ha destacado que la situación en las zonas de salud de Bikoro y Wangata en la ciudad de Mbandaka, un área urbana con un millón de habitantes donde se confirmaron casos de ébola, ha permanecido tranquila desde mediados de mayo de 2018, cuando se reportaron los últimos casos.

La contención del ébola en el Congo tranquiliza, en parte, a las autoridades sanitarias y la OMS que han identificado todas las cadenas potenciales de transmisión y todos los nuevos casos sospechosos. Tal y como subraya la Xinhua, la OMS ha garantizado que el sistema de rastreo de contacto está funcionando eficazmente, mientras se avanza en la batalla en lugares remotos.

No obstante, pese a que se ha avanzado en la contención del ébola en el Congo, la OMS ha aclarado que no debe permitirse la laxitud y complacencia hasta que el brote esté controlado. Desde abril, momento en el que se inició el brote, hasta el 17 de junio, se habían reportado 62 casos de ébola y 28 muertes.

Del total de casos (62), 38 fueron confirmados en laboratorio, 14 son probables y 10 sospechosos. Hasta el 17 de junio, 289 contactos estaban en proceso de seguimiento, de los cuales 276 fueron localizados en la fecha del reporte. La OMS ha destacado que, pese a la contención del ébola en el Congo, el riesgo de salud pública es muy elevado en todo el país.

De hecho, concluye la OMS, los casos confirmados en Mbandaka incrementan el riesgo de propagación local, así como de una propagación en la República Democrática del Congo y hacia países vecinos. Por lo tanto, el riesgo a nivel regional es considerado alto, mientras el riesgo a nivel global es considerado bajo actualmente.