Se trata de un parche “100% biocompatible, elaborado bajo estrictas normas de seguridad y manipulación, de manera que se preserva la firmeza y elasticidad de sus fibras de colágeno”, ha explicado la empresa biotecnológica.

Entre las bondades de Amniofilm, los científicos han destacado sus propiedades anti-inflamatorias y antimicrobianas, que pueden reducir los riesgos y dolores de posoperatorio. Así mismo, este elemento es capaz de ser reabsorbido de forma espontánea por el organismo a las 2 o 3 semanas de su implantación.

Al estar enriquecido en factores de crecimiento, el injerto promueve la reepitilezación e inhibe la angiogénesis. Gracias a estas características, el derivado de membrana amniótica ya ha sido utilizado con éxito en más de 300 pacientes en Chile con afecciones oculares o de la piel.

Destaca su utilidad en la cicatrización de quemaduras o el uso en intervenciones médicas para tratar el pie diabético. También está indicado en cirugías de la superficie del ojo, tales como pterigion, perforaciones corneales, simbléfaron, causticaciones, queratopatia bullosa pseudofaquica, glaucomas o cirugías de estrabismo, entre otras.

El producto, que se presenta dentro de un sobre hermético estéril, podrá ser entregado en los centros clínicos bajo estrictas normas de seguridad, entre ellas una cadena de frío que mantenga la membrana congelada a -20º hasta el día de la cirugía, momento en el que el tejido debe ser introducido durante 5 minutos en suero fisiológico igualmente esterilizado.

"Generalmente todos estos procesos son muy costosos y llevan mucho trabajo de por medio, por eso se pensó en utilizar las mismas estructuras que ya presenta el cuerpo humano para realizar un parche", ha aclarado el ingeniero en Biotecnología y gerente comercial de LinceLabs, Felipe Ahumada, en declaraciones a El Mercurio.