Tal y como asegura el doctor López Estebaranz en la nota de prensa, además de ansiedad y depresión esta patología “repercute en los trabajos de los pacientes y el 50% considera que les influye en su desarrollo y progresión profesional”.

La hiperhidrosis multiplica por 3 las tasas de ansiedad y depresión, asegura este especialista. Esta enfermedad afecta al 2-4% de la población. Uno de los problemas que ha detectado esta clínica es que los pacientes, por timidez, no consultan a su médico. Otros ni si quieran consideran la hiperhidrosis un problema médico, a pesar de que esta patología merma su calidad de vida.

Este dermatólogo considera que es importante informar y animar a las personas que sufren hiperhidrosis a que consulten con su médico para que se les suministre el tratamiento más adecuado. Hasta hace unos años los pacientes con hiperhidrosis solo disponían de 2 tratamientos:

  1. La cirugía (simpatectomía).
  2. El botox.

Sin embargo, estas 2 terapias tienen sus inconvenientes, asegura el dermatólogo. Por un lado, la cirugía es complicada y tiene efectos adversos como la sudoración compensatoria. Por su parte, el botox es un tratamiento repetitivo en el tiempo, por lo que es un tratamiento paliativo que tampoco reduce o elimina el problema de la bromhidrosis.

El doctor López Estebaranz apuesta por emplear un tratamiento ambulatorio, que consta de 2 sesiones de 50 minutos cada una. Tal y como explica, “con estas 2 sesiones solucionamos de por vida el problema de la hiperhidrosis sin producir sudoración compensatoria”.