Según ha informado la universidad, antes de esta investigación no había pruebas sólidas de que dichos medicamentos causaran problemas sexuales que continuaran después de dejar de tomarlos. Tampoco había evidencia de que tomarlos durante más tiempo aumentase la probabilidad de experimentar problemas sexuales.

De acuerdo con el autor principal, Steven Belknap, el estudio muestra que los hombres que toman finasteride o dutasterida (bloqueadores de la hormona masculina) pueden tener disfunción eréctil persistente, incluso meses o años después de detener el tratamiento.

En la investigación participaron más de 11.900 hombres de entre 16 y 89 años. De ellos, 167 desarrollaron disfunción eréctil persistente que continuó una media de 1.348 días después de dejar de tomar los fármacos. Los menores de 42 años que tenían más de 205 días de exposición a los medicamentos tuvieron un riesgo 4,9 veces mayor de padecer la disfunción.

Los hallazgos de este trabajo siguen a un estudio de 2015 publicado en JAMA Dermatology sobre la falta de información de los ensayos clínicos respecto a la seguridad de finasteride para el tratamiento de la pérdida de cabello en hombres. Fue el primer metaanálisis sobre este asunto.