El tratamiento combinado de terapia estándar con belimumab resulta ser más efectivo a largo plazo (más de 5 años de uso) que la terapia estándar (TE) aislada en lo referente a la tasa de progresión de daño orgánico en pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES). Los resultados del estudio, llevado a cabo por la farmacéutica GSK que comercializa el fármaco bajo el nombre de Benlysta, han sido presentados durante la reunión anual del Colegio Americano de Reumatología/Asociación de Profesionales Reumatólogos (ACR/ARHP).

Se trata del primer análisis de eficacia a largo plazo acerca del efecto de este inhibidor específico del estimulador de los linfocitos B (BLyS) sobre la tasa de progresión de daño orgánico en el LES frente a la TE. Este anticuerpo monoclonal humano no se une directamente a los linfocitos B, sino a la forma soluble de la proteína estimuladora de linfocitos B humanos, de manera que inhibe la supervivencia de los linfocitos B, incluidos los autorreactivos, y reduce su diferenciación a células plasmáticas productoras de anticuerpos.

En el estudio presentado por GSK se compararon 2 grupos de pacientes con LES y características clínicas similares: por un lado, los pacientes del grupo de estudio estadounidense de extensión a largo plazo BLISS-76, tratados con belimumab y terapia estándar y, por otro lado, los pacientes de la cohorte de Toronto, tratados solo con TE. La progresión de daño orgánico asociada al LES fue significativamente menor en los pacientes de EE. UU. Además, según indica el estudio, este patrón comenzó en el primer año y continuó durante todos los años del análisis.

“Los pacientes tratados con belimumab en combinación con TE tenían una probabilidad un 61% menor de progresar hasta una puntuación del índice de daños SLICC más elevada en cualquier año del seguimiento”, asegura GSK en una nota de prensa. “Entre los pacientes cuyos niveles de daño orgánico aumentaron, la magnitud de la progresión anual también se redujo respecto al otro grupo”, añaden. En este sentido, el catedrático de Medicina de la Universidad de Toronto y autor principal del estudio, Murray Urowitz, ha declarado que “los resultados son alentadores e indican el posible impacto de belimumab sobre la progresión del daño orgánico de los pacientes que conviven con esta enfermedad crónica”.