Saskia Hagenaars y W. David Hill, autores del trabajo, señalan en el texto que han diseñado una fórmula para tratar de predecir la posibilidad de que una persona se quede calva, sobre la base de la presencia o ausencia de ciertos marcadores genéticos. Según los médicos, las predicciones exactas para un individuo todavía están lejos, pero los resultados pueden ayudar a identificar subgrupos de la población para los cuales el riesgo de pérdida de cabello es mucho mayor.

Los expertos aseguran que se trata del mayor análisis genético de la calvicie de patrón masculino hasta la fecha. Muchos de los genes identificados están relacionados con la estructura y el desarrollo del cabello y podrían proporcionar posibles objetivos para el desarrollo de fármacos para tratar la calvicie o afecciones relacionadas. Antes de este nuevo trabajo, solo se había identificado un puñado de genes relacionados con la calvicie.

Tras examinar los datos de todos los participantes del Biobanco británico, realizaron un estudio de asociación de la calvicie en todo el genoma, e identificando 287 regiones genéticas relacionadas con la patología. "Identificamos cientos de nuevas señales genéticas. Fue interesante encontrar que muchas de las señales genéticas para el patrón masculino de la calvicie provenían del cromosoma X, que los hombres heredan de sus madres", cita el estudio.