dermatitis atópica

Las personas cada vez más sufren dermatitis atópica propiciada por el estrés. La presión laboral y la dificultad de la conciliación familiar provocan a menudo reacciones en la piel como consecuencia del estrés físico y psicológico en el que las personas se ven envueltas. Según los expertos, este factor se identifica en individuos que no han presentado ningún brote en la infancia. Además, en aquellos que sufren en la actualidad un alto grado de tensión.

Asimismo, cada vez son más las personas que sufren dermatitis atópica, una alteración crónica de la piel de tipo inflamatorio que se manifiesta en brotes caracterizados por la presencia de lesiones rojizas que producen picor. La dermatitis atópica se debe a factores endógenos ofactores climatológicos y medioambientales. También se debe a procesos infecciosos o al contacto de la piel con agentes químicos como las sustancias limpiadoras, entre otros.

Factores externos y ambientales

Existen 2 tipos de factores externos que pueden afectar a la aparición de dermatitis atópica. Por un lado, existen aquellos que pueden desencadenar o empeorar un episodio atópico, debido a un fenómeno alérgico, como por ejemplo el polvo, el polen o el pelo de ciertos animales. Por otro, están los factores que actúan por un mecanismo diferente a la alergia, como puede ser el caso de la contaminación, los cambios bruscos de temperatura, etcétera. En cualquiera de los 2 casos, es fundamental identificar qué factores afectan a cada persona y elegir productos de higiene e hidratación con las formulaciones adecuadas para ese tipo de piel.

Factores infecciosos

Después de procesos infecciosos como resfriados o gastroenteritis, es muy frecuente que aparezca un brote de dermatitis atópica por cambios en la inmunidad. Si la infección es un proceso que afecta directamente a la piel es mucho más habitual. Así, tras un cuadro de varicela, escarlatina o boca-mano-pie, puede aparecer un brote de dermatitis. Estas situaciones pueden, en algunos casos, complicar el propio proceso infeccioso.