El doctor Parviz Saleh, de la Universidad de Ciencias Médicas de Tabriz en Irán, y su equipo observaron el efecto de la eliminación del H. pylori en un ensayo en el curso clínico de la rosácea. Los pacientes analizados tenían infección por H. pylori y esta enfermedad dermatológica, y fueron reclutados para tratar la bacteria.

A los pacientes se les examinó al inicio del ensayo, 2 meses después y a los 180 días, que es cuando concluía la prueba. La rosácea fue evaluada con la clasificación Duluth. Un 19% de los 872 pacientes dio positivo en la bacteria y manifestaba las características clínicas de la patología dermatológica.

Los autores, que aseguran que la erradicación de la bacteria mejora la rosácea, encontraron que los pacientes con rosácea recurrente eran más jóvenes y predominaban más las mujeres que en los que no tenían la enfermedad. 150 de los 167 pacientes recibieron una terapia para erradicar el H. pylori, y obtuvieron una tasa de curación del 92%.

El día 0, 60 y 180 la rosácea disminuyó su puntuación en la escala Duluth de manera significativa en los pacientes curados de la bacteria, excepto en casos de telangiectasia, rosácea fimatosa y cuando había afectación periférica.