De una muestra de 97.000 pacientes con melanoma, los de raza blanca tenían una mayor probabilidad de supervivencia, seguidos de los hispanos, los americanos asiáticos y los americanos nativos. Por el contrario, los afroamericanos presentaban la probabilidad de supervivencia más baja.

Los motivos, apunta la investigación, podrían encontrarse en que el diagnóstico del melanoma en la raza negra es más tardío y se detecta en fases muy avanzadas. Sin embargo, este aspecto no es el único argumento que explica las diferencias raciales que reflejan los resultados, añaden los investigadores.

“En general, los pacientes blancos tienen una tasa de supervivencia mayor porque muchos especialistas no advierten a las personas de raza negra de que pueden padecer melanoma”, ha señalado Jeremy Bordeaux, autor principal del estudio y doctor en el Case Western Reserve University de Cleveland.

Tal y como ha explicado Bordeux, “incluso en aquellos casos en los que el paciente negro y el blanco son diagnosticados de melanoma al mismo tiempo, el melanoma en la raza negra sigue reportando peor pronóstico”. Los investigadores consideran que otra de las razones que podrían favorecer estas diferencias es que el tratamiento del melanoma en la raza negra sea distinto al que reciben los pacientes de raza blanca o que el melanoma en la raza negra sea más agresivo.

Un estudio publicado recientemente en JAMA advierte de que 76.400 personas en Estados Unidos desarrollarán melanoma este año y 10.100 morirán a causa de este tipo de cáncer de piel.