Mavura comentó que, en este país, y en general en la mayor parte de países africanos, el principal problema era la falta de recursos y de profesionales. El dermatólogo aprovechó para decir que solo se habían contabilizado 21, razón que hacía que la mayoría de los casos fueran atendidos por el médico general.

También señaló que los medicamentos para afecciones cutáneas seguían siendo muy caros y los pacientes eran muy pobres y vivían lejos de los hospitales. “Sin duda, tenemos mucho que mejorar y avanzar; por ejemplo, debemos seguir profundizando en el desarrollo de subespecialidades, como la cirugía láser”, matizó el experto.

Después, aprovechó para decir que la AEDV era un ejemplo a seguir para este país africano, ya que era una entidad superorganizada y desarrollada. De ella destacó la aportación a la Dermatología solidaria con proyectos como Dermassistance, una aplicación gratuita que facilita el diagnóstico y el tratamiento de ciertas patologías. Por último, el médico tanzano manifestó su apoyo al desarrollo de habilidades en África subsahariana en campos como la dermocirugía, la dermopatogía o la teledermatología.