Según el doctor Agustín Alomar, la apariencia estética de la enfermedad afecta mucho a quien la padece porque “es muy llamativa para la sociedad”. Los pacientes se quejan del poco interés dermatológico, ya que, al ser irremediable, no se proponen opciones terapéuticas ni si profundiza en la enfermedad.

Pese a que el vitíligo no es una enfermedad grave, sí tendría que reconocerse su impacto psicológico, razón que debe de llevar al dermatólogo a estimular el tratamiento, y trasmitir 3 aspectos fundamentales: fe en el dermatólogo, esperanza en el tratamiento y caridad con uno mismo para no abandonar las pautas establecidas por el especialista.

Aunque el tratamiento debe adaptarse al paciente, se recomienda tacrolimus tópico en las zonas afectadas para que los melanocitos migren; luz ultravioleta para estimularlos; Khellin tópico acompañado de exposición solar de entre 5-15 minutos al día; y antioxidantes orales, como el Pollypodium leucotomos y la vitamina E.

Se ha comprobado que el uso de estos antioxidantes evita el daño fotoinducido y propician un buen ambiente para la migración de los melanocitos. Son pautas efectivas, especialmente, en aquellos países con exposición solar controlada durante, al menos, 7 u 8 meses al año.

El doctor Gabriel Serrano, miembro de la AEDV, ha querido detallar los 2 tipos de vitíligo, el vulgar y el segmentario, y ha constatado que en el 50% de los casos aparece antes de los 20 años. Algunas veces, está asociado a la enfermedad de Addison, tiroiditis de Hashimoto o diabetes mellitus.

“Es comprensible que en consultas de medicina pública muy saturadas sea difícil dedicar el tiempo que un paciente con un problema clínicamente solo estético necesita para tranquilizarle, enfocarle opciones de tratamiento y convencerle para realizar un cumplimiento a largo plazo”. Agustín Alomar.

Posibles causas del vitíligo

Existen varias teorías que asocian sus causas a la autoinmunidad, y sugieren que el organismo fabrica anticuerpos contra los melanocitos, las células que producen melanina. Otra teoría la plantea como una reacción inflamatoria que se incrementa con los radicales libres que destruyen los melanocitos por una respuesta oxidativa, deducción a la que se llega al observar células inflamatorias en las zonas afectadas tras una biopsia.

La última teoría sugiere que hay un defecto en el mecanismo de adhesión entre los melanocitos y los queratinocitos que provoca que los primeros se desprendan. Esto se debería a la proteína E-cadherina, una especie de pegamento entre las células de la piel deficiente en los pacientes con vitíligo.

Desde la AEDV han comunicado que se está experimentando con una proteína sintética que sustituya la E-cadherina bajo un tratamiento basado en la nanotecnología, ya que tendría que llegar hasta el melanocito, situado debajo de la epidermis, en la membrana basal. Esta proteína sintética tendría que transportarse en una especie de burbuja hasta el melanocito.