“Como todos los fármacos, el finasteride tiene efectos beneficiosos, pero no está exento de efectos secundarios. Hasta la fecha, todos los efectos adversos que produce son dosis dependientes y reversibles al suspender el fármaco”, indica la academia. Los médicos indican que en un metaanálisis con 17.494 pacientes se concluyó que el Finasteride® no se asocia a alteraciones en la función sexual en personas tratadas de alopecia androgenética siempre que no se exceda del miligramo diario. Existe asociación cuando se emplea en el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata a dosis mayores de 5 miligramos por día.

Los expertos explican que se utilizan otros tratamientos para la alopecia androgenética con resultados más o menos aceptables, pero ninguno ha demostrado en estudios científicos una eficacia superior a los inhibidores del Finasteride®. Sobre el riesgo de suicidio asociado al consumo del fármaco, los dermatólogos subrayan que, incluso si se supera la dosis recomendada, no hay un incremento significativo en el riesgo de suicidio. “Se valora el riesgo de autolesiones y depresión que sí es mayor durante los primeros 18 meses de tratamiento”.

Los médicos resaltan que el trasplante capilar es una opción más del tratamiento contra la alopecia que implica una cirugía poco invasiva con muy buenos resultados en casos seleccionados. "No sustituye al tratamiento médico, que en la mayoría de casos se mantiene postrasplante para un resultado más duradero en el tiempo".