El dermatólogo italiano, Giovanni Pellacani, quiso dejar claro que todo esto no venía acompañado del apoyo institucional que correspondería. Además, explicó que la especialidad estaba viviendo una reducción de profesionales poco a poco, al igual que de profesores de Dermatología durante los últimos 15 años.

“La Dermatología española está muy considerada, gracias a excelentes personalidades en la disciplina en el pasado y en el presente. Desde el exterior, la disciplina en España destaca por la dedicación y preparación de los especialistas, capacitados para cubrir todos los campos de la especialidad con habilidad y enfoque profesional, y siempre dispuesto a promover nuevas ideas y colaborar en proyectos a gran escala”, dijo Giovanni Pellacani.

Por su parte, Lui Harvey, presidente de la Liga Internacional de Sociedades Dermatología, quiso dejar claro que el primer reto al que se enfrenta la especialidad es proporcionar una atención oportuna a los pacientes que padecen enfermedades de la piel. Según explicó, nunca antes se había estado ante un panorama con tantos avances en los tratamientos.

Lui Harvey insistió en que Canadá posee una atención dermatológica muy alta, pero cuentan con menos de 1.000 dermatólogos para atender a una población de 35 millones de personas. Según él, los líderes internacionales indiscutibles son los españoles, y han sido los primeros en muchos estudios clínicos.

El canadiense no quiso pasar por alto que tanto la AEDV como sus miembros han sido muy solidarios al apoyar proyectos humanitarios en todo el mundo, entre ellos, el Centro Regional de Formación en Dermatología de Moshi, en Tanzania, orientado por la Fundación Internacional para Dermatología.