HérculeS es la primera iniciativa estratégica dirigida a garantizar el estándar óptimo de cuidado para los pacientes que sufren esta patología dermatológica. La iniciativa, difundida por la Semes (Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias), se trasladará al ámbito institucional con el objetivo de conseguir su apoyo e implicación.

Tal y como se explica en la nota de prensa difundida por la Semes, esta enfermedad cutánea tiene un gran impacto psicosocial. Cerca de medio millón de españoles padece hidrodenitis supurativa. Esta patología está considerada la enfermedad dermatológica con mayor impacto en la calidad de vida.

Retraso en el diagnóstico

Uno de los principales problemas en el tratamiento de la hidradenitis supurativa es el retraso en el diagnóstico. Tal y como recoge HérculeS, esta patología arrastra un retraso medio en el diagnóstico de 9 años. Hasta ahora este problema se asociaba a la falta de conocimiento en la identificación de los síntomas y a la falta de identificación a través de su CIE (códigos internacionales de enfermedades).

Desde el proyecto HérculeS proponen un algoritmo de diagnóstico para su implementación en los servicios de Atención Primaria y urgencias. Así, “se puede reconocer la enfermedad en las primeras consultas y conseguir un adecuado seguimiento ambulatorio posterior que evite la evolución del paciente a estadios de enfermedad avanzados”, asegura Juan González Armengol, presidente de la Semes.

El proyecto HérculeS aboga también por promover un abordaje multidisciplinar bajo la coordinación del dermatólogo. En este sentido, se apuesta por la inclusión de especialistas en Dermatología, médicos de Atención Primaria, profesionales de enfermería y psicología, pediatras, cirujanos generales, coloproctólogos y plásticos, gastroenterólogos, médicos de urgencias y farmacéuticos.

Impacto económico

Otro de los retos identificados por el proyecto HérculeS es reducir el coste que supone el tratamiento de la hidradenitis supurativa. Según señala la Semes, esta enfermedad está asociada a un elevado gasto sanitario, sobre todo en gastos de servicio de urgencias e ingresos hospitalarios, superior incluso al de la psoriasis. Este proyecto propone reducir el número de visitas de los pacientes a los servicios de urgencias, los años de retraso en el diagnóstico y el número de hospitalizaciones.