La piel es uno de los órganos que puede sufrir de manera más evidente los efectos del verano. La radiación solar, el cloro de las piscinas, la sal marina, la humedad y los cambios de hábitos provocan sequedad, deshidratación, asperezas, arrugas e, incluso, manchas provocadas por una pigmentación desigual. El verano también puede dar lugar a una piel apagada o de coloración cetrina.

Para combatir todos esos efectos negativos del verano sobre la piel, las dermatólogas Mercedes Morillo y Amalia Pérez Gil, del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón de Sevilla, recomiendan:

  1. Retomar la alimentación saludable.
  2. Fijar una rutina cosmética diaria.
  3. Dormir entre 6 y 8 horas.
  4. Aplicar productos exfoliantes por la noche y antioxidantes por la mañana.

En ese sentido, las especialistas aconsejan utilizar productos con ácido retinoico y/o glicólico por las noches para acelerar la regeneración y renovación cutánea; por las mañanas, sin embargo, es mejor optar por productos con antioxidantes como la vitamina C o el ácido ferúlico, que tienen cierto efecto despigmentante y neutralizan los radicales libres formados por el efecto del sol sobre la piel.

Lidiar con las manchas

De acuerdo con las especialistas de Quirónsalud, lo más importante a la hora de abordar el tratamiento de manchas en la piel es contar con un diagnóstico clínico correcto, de manera que debe ser un dermatólogo quien examine las mismas. Los léntigos o melasmas son las manchas más comunes entre aquellas que aparecen como consecuencia de la radiación solar; en ese caso, se pueden tratar con luz pulsada intensa o peelings, en función del tipo de piel y macha.

A nivel general, desde la Unidad de Dermoestética de Quirónsalud Sagrado Corazón recomiendan para recuperar la piel tras el verano 3 tipos de tratamiento:

  1. Peelings químicos para eliminar las células muertas acantonadas en la superficie de la piel que la hacen deslustrada y pigmentada de modo irregular. Al exfoliar la capa superficial, la piel se regenera con mayor facilidad y muestra un aspecto más saludable.
  2. Mesoterapia, terapia que favorece la penetración de activos, ácido hialurónico, vitaminas y aminoácidos para dar luminosidad a la piel e inducir de manera progresiva la producción de colágeno.
  3. Luz pulsada intensa, una técnica basada en una fuente de luz que elimina algunos tipos de manchas y uniforma el tono de la piel. Del mismo modo, estimula la producción de colágeno, mejorando la calidad y la textura de la piel, aportándole una mayor firmeza y luminosidad y disminuyendo el tamaño de los poros.