La dermatitis atópica se agudiza por la sequedad del ambiente invernal, según afirma la dermatológa del Hospital Santa Caterina de Girona, Ariadna Ortiz. “La falta de lluvia, las calefacciones y la enorme sequedad en el ambiente, propician que se agrave esta enfermedad inflamatoria crónica de la piel que afecta a niños y adultos y que provoca un picor irritante y alteraciones del sueño”, subraya la experta.

"La dermatitis atópica puede aparecer en los primeros meses de vida, y los últimos estudios epidemiológicos demuestran que un 25% de los menores de 7 años la padecen, mientras que entre los 10 y 16 años disminuye a un 18%. En cambio, solo entre el uno y el 3% de los adultos la sufren”, señala la médica. Esta patología ha ido en aumento durante los últimos 30 años y se ha multiplicado por 3 en los países desarrollados.

Además de las causas ambientales, el estilo de vida es un factor importante en el aumento de la dermatitis, según apunta Ortiz. La experta señala que la teoría de algunos investigadores apunta a la "superhigiene" como posible factor que incrementa la gravedad de la dermatitis atópica. "En los países desarrollados los niños vivan en un espacio impoluto, lo que evita que, durante los primeros meses de vida, desarrollen las defensas necesarias para hacerles inmunes a sustancias ambientales".

La dermatóloga explica que, cuando el niño sale de esa burbuja artificial, su cuerpo recibe esas sustancias como extrañas y empieza a producir anticuerpos contra ellas. La doctora añade que en el desarrollo de la dermatitis atópica hay "una predisposición genética o bien algunos de los 2 otros signos que componen la tríada de la atopia, como el asma o la rinitis alérgica", patologías que aumentan el riesgo de padecerla.