La dermatitis atópica podría relacionarse con Light, una proteína que pertenece al factor de necrosis tumoral (TNF) y que controla directamente la hiperproliferación de queratinocitos, así como la expresión de periostina, una proteína que contribuye a las características clínicas de estas características y de otras enfermedades inflamatorias de la piel como la esclerodermia. Los hallazgos se publican en Journal of Experimental Medicine.

“La periostina se está utilizando como biomarcador en enfermedades alérgicas como el asma y la dermatitis atópica. El hecho de que Light actúe antes que la periostina y controle su producción refuerza la idea de que es un objetivo clínico potencial muy bueno para tratar la dermatitis atópica y otras enfermedades inflamatorias de la piel”, explica Michael Croft, director de la Division of Immune Regulation de La Jolla Institute for Allergy and Immunology (LJI).

Los científicos observaron que un anticuerpo terapéutico que neutraliza la actividad de Light suprimía con éxito los síntomas de la dermatitis atópica después de que aparecieran por primera vez en modelos murinos. Ello sugiere que las terapias basadas en la inhibición de Light podrían añadirse como una opción de tratamiento en aquellos pacientes que sufran eccema severo, una enfermedad a menudo debilitante.

“Sabíamos que Light actúa como una molécula proinflamatoria en las células inmunológicas, pero pudimos observar, por primera vez, que esta molécula actúa también sobre células no inmunológicas, como las células estructurales de la piel. Light favorece la fibrosis, un proceso de modificación estructural que origina el engrosamiento y endurecimiento de la piel”, asegura Rana Herro, autora principal del estudio.

La investigación, titulada como LIGHT-HVEM Signaling in Keratinocytes Controls Development of Dermatitis, ha sido financiada por los National Institutes of Health (NIH) de los Estados Unidos y por LJI. Los autores consideran importante continuar los estudios en torno a estas proteínas para conocer cómo podrían influir en otras enfermedades inflamatorias, además de en casos como la dermatitis atópica.