El sujeto del caso clínico era una mujer que padecía síndrome CREST, una forma de esclerodermia limitada de estirpe autoinmune para la cual no existen muchos tratamientos. Tras múltiples terapias fallidas, Díaz y Bermell optaron por el uso de un fármaco inmunosupresor que ya había demostrado efectividad en algunos casos.

“Se trata de un tratamiento limitado y dirigido a una de las manifestaciones de la enfermedad, ya que no hay un tratamiento definitivo para la enfermedad en su conjunto”, explica el reumatólogo en una nota de prensa. “En el caso de la paciente de Cuenca, ha tenido un éxito solo relativo ya que la enfermedad no ha progresado radiológicamente y la calcinosis subyacente ha disminuido en alguna zona”, especifica.

En cualquier caso, la sesión ha servido para que los ponentes pudiesen plantear sus dudas respecto a la actual situación de las enfermedades raras en España. En este sentido, han valorado la importancia de “contar en todo momento con la opinión y actitud del paciente” y han destacado la importancia de las consultas conjuntas de varias especialidades a la hora de abordar patologías poco comunes.