Wagner, quien ha recibido un Advanced Grant del Consejo Europeo de Investigación (ERC, por sus siglas en inglés), declaró que el objetivo de esta propuesta era avanzar en el conocimiento de la fisiología de los órganos asociados a la inflamación crónica sistémica ocasionada por enfermedad. En concreto se centró en la psoriasis, las enfermedades articulares o la caquexia producida por cáncer.

Según informan desde el CNIO, este proyecto, financiado con 2,5 millones de euros, pretende informar sobre las interacciones entre distintos órganos que se dan a medida que avanza la enfermedad. La iniciativa no se reduce a buscar una panorámica de la inflamación crónica sistémica, sino que pretende profundizar en los mecanismos moleculares a nivel celular y averiguar interacciones endocrinas.

“La hipótesis central de esta propuesta es que la inflamación crónica sistémica que se origina en un tejido enfermo puede afectar a todo el organismo y contribuir a la morbilidad y mortalidad asociadas a la progresión sistémica de la enfermedad”, comentó Wagner.

El punto de partida es descifrar los mecanismos de iniciación y propagación de la inflamación crónica sistémica en la piel. El microbioma cutáneo es una de las patologías a tener en cuenta, al igual que los problemas articulares desde el punto de vista de las manifestaciones de la inflamación crónica sistémica.