Shalini Yadav, de 16 años, continuará con su tratamiento para la ictiosis lamelar en su casa. Aunque aún le faltan los resultados del análisis genético, la evolución del tratamiento de esta enfermedad, también conocida como “piel de serpiente”, es bastante visible en los brazos y en la cara, zonas en las que se ha podido comprobar un aclaramiento.

Según Rabadán, esto ha repercutido en la salud emocional y el estado de ánimo de la pequeña, quien ha seguido al pie de la letra todos los consejos de los especialistas. Los doctores que han tratado la ictiosis lamelar de la niña india le han dado una mayor esperanza de vida desde que llegara al centro malagueño.