Julián Conejo Mir, presidente de Honor de la AEDV, recuerda que el sol es una radiación electromagnética que produce mutaciones en el ácido nucleico, y esas mutaciones pueden ser anuladas por el propio organismo. Este doctor especificó que cualquier persona que se exponga al sol, puede desarrollar un cáncer a menos que el sistema defensivo lo anule.

Desde la academia insisten en que la raza blanca tiene más riesgos al someterse a la exposición solar que la negra, y que el sol, con moderación, es necesario para evitar infecciones, fabricar vitamina D o prevenir ciertas enfermedades. Exponerse al sol durante 5 minutos ciertas partes del cuerpo es beneficioso si se hace con fotoprotección.

Conejo Mir considera que la protección se ha convertido en el cosmético número uno, y según dijo “en muchos países se gasta más en cosmética que en armamento”. Tampoco quiso pasar por alto la importancia de evitar el sol del mediodía o de usar gorros y sombreros porque “el hábito es tan importante como la propia crema”.

Tal y como se refleja en las estadísticas, solo un 50% de la gente que va a la playa ha comprado rema solar, y solo un 50% se la aplica. Otro aspecto a tener en cuenta es que existen países donde o es frecuente tomar el sol, pero es igual de peligroso, ya que “poco sol todos los días es tan acumulable como mucho sol de vez en cuando”.

Un ejemplo de esto es que las personas del norte de Europa (rubias con ojos claros) que se traslada a España en época estival para tomar el sol, desarrollan cáncer de piel muy rápido. La explicación no es que el sol de este país sea más fuerte, sino que ya traían radiación acumulada de sus países.