La terapia fotodinámica representa una alternativa para los pacientes con cáncer de piel no melanoma. Este procedimiento se utiliza en el Servicio de Dermatología del Hospital General Universitario de Ciudad Real que ya trata a una decena de pacientes, según asegura la Consejería de Sanidad de Castilla-La Mancha en un comunicado.

Tal y como afirma la consejería, este procedimiento consiste en extender un compuesto fotosensibilizador sobre el área afectada para después someterla a los efectos de un haz de luz. En España esta técnica está aprobada para tratar los carcinomas basocelurares superficiales y la queratosis actínica, precursora de los carcinomas espinocelulares.

Desde el servicio de Dermatología del centro castellanomanchego indican que la terapia fotodinámica es “muy eficaz” para tratar estas patologías “aunque no es la única”. El Servicio de Dermatología del Hospital de Ciudad Real explica que la terapia fotodinámica suele emplearse para tratar las queratosis actínicas, las masas de piel escamosas, secas o ásperas que aparecen en zonas sometidas a exposiciones crónicas y continuas al sol.

Otra de las aplicaciones de la terapia fotodinámica es como tratamiento del síndrome de Gorlin que consiste en la predisposición hereditaria a desarrollar cáncer de piel y verrugas víricas recalcitrantes que no responden a otros tratamientos, explica Sanidad. Esta técnica aplica un haz de luz muy potente, según detallan desde el centro, por lo que es necesario que tanto pacientes como profesionales se protejan adecuadamente los ojos.

Durante la irradación se producen varias pausas marcadas por el personal de enfermería, ya que la mayoría de los pacientes manifiestan dolor y sensación de quemazón, especialmente cuando se están irradiando partes del cuerpo con piel más sensible. Una vez transcurridos los 10 minutos de exposición, se aplica un corticoide y se cubre la zona tratada para que no le dé la luz en las siguientes 48 horas.