El estudio se sirvió de los datos, recogidos en más de 4.000 fuentes,  del Instituto de Mediciones de Salud y Evaluación de la Universidad de Washington, financiado por la Fundación de Bill Gates. Estos pretendían almacenar información de salud global y hacerlos públicos después.

Los datos fueron extraídos en función de la edad, definición de los casos y otras características, y se realizaron las métricas de morbilidad y mortalidad por enfermedades de la piel. Todos ellos se recopilaron desde 1980 hasta 2013 mediante el acceso a pacientes hospitalizados o ambulatorios.

En el estudio se evidenció que había una pequeña carga mundial de enfermedades cutáneas causadas por cáncer, pero esa proporción era muy alta para sarna o urticarias producidas por ácaros. Las enfermedades de la piel, considera la investigación, fueron la cuarta causa de discapacidad de todo el mundo por detrás de la anemia y la tuberculosis.