“Nuestra investigación sugiere que hay ciertas bacterias beneficiosas que se necesitan para optimizar la eficacia de la terapia. Estas bacterias estimulan el sistema inmunológico para que tenga una mayor capacidad para atacar a las células cancerosas y eliminarlas”, señala Andrew Koh, profesor asociado de Pediatría y Microbiología del Simmons Cancer Center.

Para analizar los procesos vinculados a las bacterias intestinales, los autores examinaron los metabolitos de 39 sujetos con melanoma tratados con ICT (nivolumab + ipilimumab o solo pembrolizumab). Así, encontraron “una correlación más fuerte entre el ácido anacárdico, presente en los anacardos y el mango, y las bacterias beneficiosas”, señala Koh.

Los 4 tipos de bacterias intestinales identificados se encuentran de manera natural en el tracto intestinal humano, según señalan los autores. Tras identificar que existía una relación entre la presencia de dichas bacterias y la efectividad de la inmunoterapia, los investigadores buscaron la explicación, si bien consideran que deben realizarse más estudios para comprender todos los mecanismos implicados.

Aunque los investigadores consideran que estas observaciones preliminares no establecen una relación causal directa entre los microbios intestinales y la eficacia de la inmunoterapia, en su opinión, podría establecerse la administración de un cóctel probiótico en combinación con la inmunoterapia para aumentar las posibilidades de respuesta. Los hallazgos se publican en la revista Neoplasia.