Una de las razones es que “tienen muchas salidas profesionales en la sanidad privada”, aclara Borja Castejón, vocal de médicos en formación del Colegio de Médicos de Madrid. El experto también señala otras ventajas en las condiciones laborales en las que se fijan los mir: “Dermatología, por ejemplo, no tiene guardias”, frente a las duras guardias de especialidades como cirugía.

El sindicato señala que parte de esta situación se debe a la proliferación de universidades privadas, de donde surgen cada año más médicos al mercado, lo que ya no asegura el empleo en los hospitales públicos y empeora las condiciones laborales de la profesión.

El sindicato subraya que la visión del residente ahora está condicionada por las condiciones laborales, el aspecto económico y la conciliación profesional y familiar. Huir de la sobrecarga asistencial es una de las razones que pueden explicar estos datos.

El informe también indica que otras especialidades conllevan una sobrecarga de trabajo que deja poco tiempo para la investigación, algo en la que muchos mir están interesados. El sindicato señala que muchos médicos jóvenes quieren tener tiempo para realizar cursos e investigaciones.

Las guardias es otro de los escollos del mir. El sindicato sostiene que se ha hecho norma de algo excepcional: “no es raro que se hagan más de 7 guardias al mes por necesidades del servicio y no se respeten las libranzas. Además, los mir están sobrecargados con la burocratización de la sanidad pública”, indican.