Según el autor principal del trabajo y profesor de Dermatología, Jules Lipoff, “las diferencias de precio basadas en el género están bien documentadas”, pero este es el primer análisis que compara los precios de las líneas femenina y masculina de un mismo producto a largo plazo.

Originalmente, las espumas de minoxidil contenían una solución del 5% para hombres y del 2% para mujeres. En 2014, la FDA aprobó el uso de la solución del 5% para mujeres, de manera que ambos sexos pueden usar el mismo producto, una vez al día (en el caso de las mujeres) o 2 (los hombres).

El equipo de Lipoff analizó datos de 24 farmacias de 4 estados diferentes y compararon los precios del envase de mayor volumen disponible; si los precios variaban entre establecimientos de la misma cadena, se calculaba el precio medio.

El coste de las espumas de minoxidil era un 40% más alto por cada 30 ml (una onza) para las mujeres que para los hombres.

Esta diferencia entre el precio de las espumas de minoxidil femeninas y masculinas se da a pesar de que los productos tienen los mismos ingredientes, tal y como destaca el investigador. “Vienen en cantidades y envases diferentes según el género, así que en su mayor parte las mujeres probablemente ni siquiera se dan cuenta de que están pagando más”, añade.

De acuerdo con el dermatólogo, esa diferencia tal vez podría justificarse por el hecho de que las mujeres necesitan menos dosis diarias o por el coste de las pruebas, aprobación y comercialización del producto. En cualquier caso, las mujeres acaban pagando más por cada onza del producto, subraya.

“Recomendamos que nuestros pacientes femeninos compren la versión masculina del producto, porque no parece correcto pedirle a una mujer que pague más cuando los productos son idénticos a todos los efectos”, dice Lipoff, cuya investigación confirma una práctica que ya se había constatado. Un informe de 2015 reveló que las mujeres pagan un promedio de un 13% más que los hombres en productos de cuidado personal equivalentes.