Daniel Reyes, delegado de prevención del centro, declaró a la agencia EFE que el brote de sarna no estaba controlado y crecía poco a poco, Darío Pérez, jefe de departamento del Samur Social, aseguró que sí estaba controlado y no requería de una actuación especial de aislamiento de los trabajadores del centro. También pidió que esto no sirviera para estigmatizar a las personas sin un hogar.

El centro en el que se han detectado los casos de sarna está situado en la zona de Aravaca, en las afueras de la ciudad. En él trabajan 30 personas, 30 personas viven allí siempre, y entre 15 y 20 van por las mañanas y duermen en las calles.

9 empleados decidieron someterse a tratamiento profiláctico una vez avisados por Asispa, la empresa que gestiona el centro. Según Daniel Reyes, se ha estado actuando “de forma chapucera y fuera de los controles habituales”. También manifestó que el tratamiento solo era efectivo si lo recibían todos y cada uno de los contactos. El delegado de CC. OO dejó claro que, en su opinión, tanto Asispa como el Ayuntamiento de Madrid están intentando ocultar lo sucedido, así como minimizar las dimensiones del brote de sarna.