Este país africano ha estado tratando a la población contra la lepra sin cobrar nada, gracias a la ayuda técnica de Leprosy Mission International, que desde el año 2008 colabora con el país elaborando estrategias para combatir la enfermedad.

Según el ministro, los afectados por la lepra siguen sufriendo el estigma social que acarrea esta enfermedad y los hace objeto de discriminaciones. “En la mayor parte de Africa, quienes tienen lepra son considerados malditos”, concluyó Haufiku.