Aunque a día de hoy no existe un tratamiento eficaz que regenere el cabello, este equipo asegura haber demostrado que los medicamentos tópicos y orales que inhiben la JAK (janus cinasa, de sus siglas en inglés), conocidos como inhibidores JAK, podrían estimular la regeneración del cabello.

Las opciones de tratamiento en los pacientes que tienen menos de un 50% de pérdida de cabello se centran en la estimulación del folículo piloso para tratar de frenar el ataque autoinmune. Los pacientes que tienen más de un 50% de pérdida necesitan tratamientos orales o inyectables, pero no todos son exitosos.

Este grupo de científicos publicó un ensayo clínico con 12 pacientes con alopecia areata que desconocía el tratamiento que se les administraba. Los resultados se publicaron en el Journal of Clinical Investigation Insight junto a otro estudio de la Universidad de Yale y la Universidad de Stanford.

Investigaciones anteriores revelaron que las células autoinmunes específicas y las vías de señalización inflamatorias eran las responsables de atacar el folículo piloso en los pacientes con alopecia areata. Después, experimentos realizados con ratones y con folículos pilosos humanos mostraron que los inhibidores JAK estimulaban los folículos inactivos a través de un bloqueo de la inflamación.

La FDA (Food and Drug Administration) ha aprobado como fármacos inhibidores JAK el ruxolitinib, un medicamento utilizado para tratar tumores malignos, y el tofacitinib, usado para la artritis reumatoide.

Los científicos demostraron su teoría tras administrar a aquellos participantes del estudio con un 30% de pérdida de pelo, 20 mg de ruxolitinib por vía oral 2 veces al día durante 3-6 meses. Durante 3 meses más, se evaluó la respuesta al tratamiento y se demostró que el 75% experimentó una regeneración del 50% del cabello.

En el periodo de seguimiento, se comprobó que un tercio de los pacientes que había respondido al tratamiento experimentó una pérdida de cabello importante, pero no tan significativa como antes de iniciarlo. Al final del tratamiento, el 77% de los participantes que respondió al ruxolitinib lograron más del 95% de regeneración.