Rosácea, patología cutánea.

La rosácea, enfermedad inflamatoria cutánea crónica, es uno de los problemas dermatológicos más habituales e infradiagnosticados. En España, un 10% de la población la padece, según afirma el doctor López Estebaranz;  en todo el mundo, son  415 personas quienes la sufren. Según informan en una nota de prensa desde Kleresca®, plataforma biofotónica con soluciones no invasivas mediante luz fluorescente, es importante concienciar. De este modo, los síntomas podrían reducirse y se evitaría una cronicidad. Tal y como reflejó es López Estebaranz, la rosácea predomina en pacientes de mediana edad (30-50 años).

“La educación del paciente para evitar estímulos y desencadenantes de la rosácea, el uso de cosméticos y cuidados de la piel no farmacológicos, y el tratamiento farmacológico y con terapia lumínica y láser”, declaró López Estebaranz.

Impacto emocional de la rosácea

Esta enfermedad cutánea está relacionada con factores genéticos, vasculares e inmunológicos. Esta patología tiene distintas manifestaciones clínicas que repercuten la calidad de vida. Lo más destacado es el impacto psicológico y emocional que merma la confianza en el propio paciente y causa ansiedad y depresión. La rosácea produce: eritema facial, telangiectasias, edema, lesiones papulopustulosa, fimas (lesiones proliferativas) y lesiones oculares.

Aproximadamente, el 90% de los pacientes  se avergüenzan de su aspecto y tienen problemas de autoestima. Esta afección es 3 veces más alta en mujeres que en varones y predomina en pieles claras. La severidad de la rosácea depende del tipo que sea y el tratamiento debe adaptarse a estas formas clínicas que son: rosácea ocular, cuperosis (rosácea eritematotelangiectásica) y rosácea papulopustulosasrosácea fimatosa.

Factores desencadenantes

Existen múltiples factores que pueden desencadenar o agravar las lesiones de rosácea. Entre ellos, matiza el Dr. López Estebaranz, predominan la exposición al sol y rayos UV o los cambios en la temperatura ambiental. La humedad y calor excesivo, el viento, el frío y ciertas comidas picantes también pueden empeorar la situación del paciente con rosácea. No beber alcohol ni café o té muy caliente, así como evitar ciertos cosmético ayuda a evitar los brotes.

Nuevo tratamiento

Este doctor habló de un nuevo tratamiento basado en la fotobiomodulación (Kleresca® Rosacea Treatment). Esto consiste en estimular los mecanismos intrínsecos de la piel para regenerarla después. Además, según asegura este médico, es una terapia menos agresiva que otros tratamientos y tiene alta eficacia.  Para recibir este tratamiento, no es preciso evitar el verano porque no causa fotosensibilidad y puede aplicarse en todo tipo de pieles.

La piel del paciente con este problema recibe un gel fotoconvertidor. Luego, se expone a la luz de una lámpara LED azul que activa la energía azul fluorescente. El siguiente paso es que la luz incide en el gel y los crómoforos de este convierten la luz en fluorescencia. La luz penetra en la piel a distintas longitudes de onda y el paciente puede volver a su rutina. El tratamiento dura 9 minutos y son necesarias 1 sesión semanal durante seis semanas, aproximadamente, aunque depende de la gravedad de cada caso.