En este estudio de Alexander Egeberg, Messoud Ashina et al. que recoge Elsevier, cuyos resultados afirman el vínculo entre el sistema nervioso central y la rosácea, se descubrió que había un riesgo más elevado de padecer migrañas en las mujeres con esta patología dermatológica.

Para la investigación, que se publicó en el Journal of the American Academy of Dermatology, se estudiaron voluntarios daneses mayores de 18 años que formaban una cohorte de 4.361.688 adultos, de los cuales 49.475 padecían rosácea. La prevalencia de la enfermedad fue del 7,3% en la población de referencia y del 12,1% en pacientes con rosácea.

Tras el seguimiento, se observó que los pacientes con rosácea fimatosa no tenían más riesgo de migraña, mientras que los que tenían rosácea ocular presentaron un 69% más de posibilidades de sufrir migrañas. Este riesgo era más alto entre los pacientes de 50 años o mayores, y solo fue significativo en las mujeres.