La investigación llegó a la conclusión de que el acceso a los servicios de GUM había empeorado significativamente y salían desfavorecidas las mujeres asintomáticas.  Además, afirmaba que las características clínicas del paciente, en concreto el sexo, estaban relacionadas con el hecho de que se les diera una cita a las 48 horas de haber llamado.

Durante enero de 2014 y 2015, las clínicas de medicina genitorurinaria británicas recibieron unos cuestionarios para conocer las citas y las características del servicio a los médicos. Un mes después (febrero de 2014 y de 2015), los investigadores contactaron con las clínicas haciéndose pasar por pacientes sintomáticos o asintomáticos y solicitando una cita.

En 2015, el 90,8% de las clínicas ofrecían una cita a aquellos pacientes sintomáticos a las 48 horas siguientes de haber llamado, frente a un 95,5% en el año 2014. Esta reducción fue mayor en las mujeres (96% a 90,1%; p <0,05), y clínicas en Inglaterra (96,2% a 90,7%; p <0,01). 

En pacientes asintomáticos, la proporción de citas dentro de las 48 horas siguientes a haberse puesto en contacto con la clínica aumentó de 50,7% en 2014 a 74,5% en 2015, tanto en hombres (58,2% a 90,8%) como en mujeres (49,0% a 59,6%). Las mujeres asintomáticas tenían menos posibilidades de que se les ofreciera una cita que a los hombres.