El fármaco inhibe la activación de linfocitos T encargados de detectar los antígenos del organismo propios, en tejidos y órganos, o extraños, que suponen una infección potencial. Estos linfocitos cuentan con el receptor de antígenos TCR, que transmite la detección del antígeno al interior del linfocito a través de diversas proteínas, entre ellas NCK.

“Cuando TCR recluta a NCK o se une a ella dentro de la célula le transmite información y le indica que ha reconocido a un antígeno", según explica Balbino Alarcón, director del estudio e investigador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa.

El medicamento bloquea la interacción entre TCR y NCK y, con ello, "consigue que los linfocitos T dejen de responder a antígenos propios en una enfermedad autoinmune pero que combatan a los antígenos externos de un proceso infeccioso. Es su efecto diferencial", añade.

Respetar la respuesta inmunológica

Los tratamientos actuales para enfermedades autoinmunes se basan en anticuerpos, que pueden administrarse por vía intravenosa u oral, y tienen un efecto de larga duración. En ratones "hemos visto que tiene efectos incluso cuando el compuesto deja de administrarse, lo que significa que un tratamiento, por un tiempo corto, podría ser suficiente para que los síntomas de la enfermedad remitan sin tener que medicar al paciente de por vida", explica Alarcón.

Su mecanismo no se basa en suprimir la respuesta inmunológica, sino que permite activar la respuesta natural en presencia de patógenos (virus, bacterias, parásitos y hongos) pero, al mismo tiempo, regula la actividad de la respuesta en las enfermedades autoinmunes, para que estas no sean desproporcionadas.

Gracias a este fármaco, se acabaría con la problemática de los tratamientos inmunosupresores, que anulan la capacidad natural del organismo para combatir infecciones, y que “provoca que estos pacientes sean muy sensibles a las infecciones”, pues el sistema inmunológico se encuentra debilitado. El laboratorio farmacéutico (Artax Biopharma) ha llevado a cabo los ensayos en fase I y estudia la posibilidad de llevarlo a fase clínica en distintas enfermedades.