Así lo confirma un estudio realizado por investigadores del Brigham and Women's Hospital y   el Harvard Medical School, publicado por la revista JAMA Dermatology. En la investigación los autores examinaron a pacientes que habían acudido a los servicios de urgencias con un diagnóstico de celulitis en las extremidades, entre los años 2010 y 2012.

Se consideraba que los pacientes tenían pseudocelulitis si, durante su estancia en el hospital o a los 30 días de haber recibido el alta, habían recibido otro diagnóstico. En total, los científicos evaluaron a 259 pacientes, de los que 79 (30%) fueron mal diagnosticados por celulitis y, de estos últimos, 52 habían recibido un tratamiento para la celulitis.

Además, estos 52 pacientes tuvieron una estancia media hospitalaria de 5 días y el 25% permaneció más de una semana. Los autores calculan que los errores en el diagnóstico de la celulitis provocan entre 50.000 y 130.000 hospitalizaciones innecesarias, y entre 195 y 515 millones de dólares en gastos de salud que se podrían haber evitado.

Los antibióticos y hospitalizaciones, de los pacientes mal diagnosticados, aumentaron los casos de infecciones graves, incluida la provocada por Clostridium difficile. El estudio se realizó en un solo centro y las estimaciones de gastos se realizaron con modelos conservadores, según explican los científicos.

“Nuestro estudio sirve para dar un toque de atención en la mejora de la atención de pacientes con sospecha de celulitis de las extremidades inferiores. Una combinación de mejora de los sistemas y una mayor categorización de la biología de la celulitis mejoraría la combinación de hallazgos clínicos y biomarcadores, y reduciría el diagnóstico incorrecto”, según explican los investigadores en el estudio.